PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL
LORCA


Visitas:

SEPTIEMBRE
L
M
X
J
V
S
D
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30





| Magisterio | Santa Sede | Conferencia Episcopal | Obispado de Cartagena | Santa Biblia | Catecismo | Misa del dia | Santoral |Santo Rosario | Viacrucis | Ordinario de la Misa |
|
Horario local de Misas Liturgia de las horas | Contacto | Colabora con Cáritas |

Después de la Navidad comenzamos el Tiempo Ordinario

¿Qué significa y cómo vivirlo?

En el calendario litúrgico de la Iglesia, el Tiempo Ordinario puede parecer, a primera vista, un espacio «menos especial» en comparación con los tiempos de Adviento, Navidad, Cuaresma o Pascua. Sin embargo, este tiempo tiene un significado profundo y una belleza que nos invita a vivir nuestra fe de manera cotidiana y concreta.

¿Qué es el Tiempo Ordinario?
El Tiempo Ordinario abarca los periodos entre la Navidad y la Cuaresma, y luego entre Pentecostés y el Adviento. Se le llama «ordinario» no porque sea menos importante, sino porque se organiza en semanas numeradas, guiadas por lo ordinario de los domingos.
Durante este tiempo, el color litúrgico es el verde, que simboliza la esperanza y el crecimiento. El Tiempo Ordinario es un momento para meditar sobre la vida pública de Jesús, sus enseñanzas, milagros y encuentros con las personas.
¿Por qué es importante?
El Tiempo Ordinario nos invita a integrar la fe en nuestra vida diaria, en lo «ordinario» de nuestras jornadas. Este tiempo nos recuerda que la santidad no solo se vive en los grandes momentos de celebración, sino también en las pequeñas acciones cotidianas: en la familia, el trabajo, el estudio y el servicio a los demás.
Cómo vivir el Tiempo Ordinario
1.Profundiza en el Evangelio: Cada domingo del Tiempo Ordinario se proclaman fragmentos del Evangelio que iluminan distintos aspectos de la vida y enseñanzas de Jesús. Dedica tiempo a reflexionar sobre estas lecturas y cómo aplicarlas en tu vida diaria.
2.Busca a Dios en lo cotidiano: Encuentra la presencia de Dios en los momentos más simples: una conversación con un amigo, el trabajo bien hecho, o el silencio de la oración personal.
3.Práctica las virtudes: El Tiempo Ordinario es una oportunidad para crecer en paciencia, generosidad, humildad y amor al prójimo. Haz pequeños actos de bondad que reflejen el corazón de Cristo.
4.Celebra la belleza de la creación: El verde de este tiempo litúrgico también nos invita a cuidar y contemplar la naturaleza como obra de Dios. Sal a caminar, agradece por los paisajes que te rodean y toma conciencia de tu papel como custodio de la creación.
5.Participa en la parroquia: La fe crece cuando se vive en comunidad. Asiste a la misa dominical, participa en grupos parroquiales o en iniciativas de servicio.

Un tiempo de gracia continua
El Tiempo Ordinario es una invitación a caminar con Jesús en el «día a día» de nuestra vida, creciendo en fe, esperanza y amor. Lejos de ser un tiempo «sin importancia», es un periodo de gracia continua en el que podemos convertir nuestras acciones cotidianas en momentos extraordinarios de encuentro con Dios.

En este Tiempo Ordinario, recuerda que cada pequeño gesto puede ser una oportunidad para vivir el Evangelio.
¡Dios te llama a encontrarlo en lo sencillo y a hacer de tu vida una ofrenda diaria de amor!